La compañía estadounidense de mensajería y logística Federal Express ha obtenido un beneficio neto de 2.097 millones de dólares (1.546 millones de euros) al cierre de su ejercicio fiscal 2013-2014. Estas cifras suponen un 34% más que los 1.516 millones de dólares (1.150,8 millones de euros) que ganó el año anterior.

La cifra de negocio de FedEx en su último año fiscal, que concluyó el pasado 31 de mayo, se situó en 45.567 millones de dólares (33.594 millones de euros), un 3% más, con un aumento del 7% de los ingresos de la división de transporte terrestre, motivado por el crecimiento de las compras on-line, y del 10% en la de paquetería.

En el último trimestre de su ejercicio fiscal, la multinacional con sede en Memphis obtuvo un beneficio neto de 730 millones de dólares (538 millones de euros), más del doble que el mismo periodo el pasado año. Mientras, su facturación creció un 4%, hasta 11.839 millones de dólares (8.728 millones de euros).

Este aumento de los beneficios se vio motivado por el crecimiento del beneficio operativo, que pasó de 502 millones de dólares (370 millones de euros) a 1.183 millones de dólares (872 millones de euros). Gran parte de este cambio se explica por la desaparición de los gastos de reestructuración del negocio.

La empresa que cotiza en Bolsa, ha ofrecido un beneficio de 2,46 dólares por acción, muy por encima del promedio estimado por analistas de 2,36 dólares. Para el ejercicio de 2015, FedEx ha proyectado un beneficio de 8,50 a 9,00 dólares por acción, frente a una proyección de analistas de 8,76 dólares por título.

Tras la presentación de resultados, las acciones de FedEx han subido un 4,58 % en la primera media hora de operaciones de la bolsa de Wall Street, donde han avanzado un discreto 2,17 % en lo que va de año.

FedEx anunció en mayo pasado que empezaría a cobrar los envíos también por el volumen y no solo por el peso, una política que ha sido seguida muy poco después por su principal rival y primera empresa del sector, UPS.