Fetransa, a través de su vicepresidente José Carlos López Jato, quiere mostrar su preocupación por las intenciones del Ministerio de Seguridad Social de reformar todo el sistema de cotizaciones del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.

Dicha propuesta, publicitada bajo el mantra de que una buena parte de los autónomos pagarán una cuota inferior a la actual y que la misma tendrá relación directa con sus ingresos, da que pensar, y más parece destinada a la condena definitiva del trabajador a una jubilación ruinosa que a ninguna otra cosa. Por otra parte, ¿cuáles son los ingresos reales de un autónomo?

Si, como parece ser, el sistema de contraprestaciones económicas que el autónomo ha de percibir por las diferentes contingencias en las que pueda incurrir a lo largo de su vida laboral -incapacidades transitorias, invalideces parciales o totales, gran invalidez, viudedad, ausencias por paternidad o maternidad, etc.- van a seguir estando relacionadas con la base de cotización, no entendemos cómo, pagando menos, vamos a seguir manteniendo el mismo nivel de contraprestaciones económicas.

Dicha propuesta más parece destinada a la condena definitiva del trabajador a una jubilación ruinosa que a ninguna otra cosa.

Además, el sistema propuesto más parece estar destinado a proveer de mano de obra barata a los grandes contratadores y establecer una competencia descarnada entre autónomos, al abrirse la puerta a que puedan ingresar en el mercado empresas con unos costes sociales más bajos de los ya existentes en el momento actual.

Quizás se busque penalizar a los autónomos más pudientes, si es que los hay, pero los más perjudicados con la propuesta que se realiza desde la Seguridad Social, por las noticias que tenemos, son los más desfavorecidos, que seguramente se habrán visto obligados a operar en el mercado bajo una figura que ni desean ni comprenden muy bien. Al fin y al cabo, lo que a ellos les gustaría es ser trabajadores por cuenta ajena.

En el sector del transporte, en donde las cooperativas de trabajo campan a sus anchas, es un buen ejemplo de todo ello, ya que no están contribuyendo a la consecución de un sector más justo, ni tan siquiera para ellos mismos. Al final, en muchos casos, sirven para pasar a coste variable un coste fijo a costa de una vana ilusión de autogestión y libertad.

Pedimos al Ministerio sensatez y que, en cualquier caso, se siga permitiendo la voluntariedad en la elección de las bases de cotización. Un colectivo, de por sí reacio al sistema actual de cotizaciones, dado que desconoce cuáles son las contraprestaciones que va a recibir por las mismas, no puede ser condenado a más precariedad, sobre todo en la fase final de su vida, en la que nada va a poder hacer ya.

Los autónomos no nos regimos por las mismas normas que un trabajador por cuenta ajena, al que le es muy fácil determinar su base de cotización dado que viene dada por los convenios colectivos o el propio salario mínimo.

Pedimos al Ministerio sensatez y que, en cualquier caso, se siga permitiendo la voluntariedad en la elección de las bases de cotización.

¿Se viene a insinuar por parte de la seguridad social que se van a permitir y fomentar situaciones en las que un trabajador, llamado autónomo, ni tan siquiera es capaz de alcanzar este salario mínimo?

¿Saben acaso lo que puede distorsionar la competencia estas situaciones y el peligro cierto de que se fomente, desde la economía “imaginativa”, estas situaciones? ¿Se va a fomentar desde la propia Seguridad Social la precarización del trabajador autónomo y su familia en las fases de su vida en las que no pueda valerse por sí mismo?

 

banner-suscripción-a-cadena-de-suministro-750x110px