Tras varios años de negociaciones, la Asociación Acutrans, y los sindicatos UGT y CCOO han firmado a mediados de diciembre de 2017 el convenio colectivo del transporte de mercancías por carretera de Cuenca, con una vigencia de dos años, que contempla un aumento salarial de un 2,10% en 2018 respecto a 2015, que ascendería al 3,5% en 2019.

Por tanto, en 2018 un conductor de camión tendrá de sueldo base 830 euros y 859 para el año siguiente, mientras que un repartidor que utilice un vehículos ligeros cobrará de base 801,71 euros y 829,77 el año siguiente, tal y como señala el diario Las Noticias de Cuenca.

Desde CCOO, han indicado que el acuerdo alcanzado «no satisface plenamente» sus demandas, aunque ha valorado el hecho de que se mantengan unos derechos básicos, como las vacaciones de 31 días, los permisos retribuidos y los complementos por nocturnidad o festivos, que ya estaban recogidos en el anterior convenio.

También han logrado evitarse ciertas peticiones de la patronal, como la eliminación del complemento de antigüedad o el de festivos, la reducción de crédito horario de los delegados de personal o el pago de las multas por los trabajadores.

Peligro de deslocalización

No obstante, en el sindicato insisten en que Cuenca sigue teniendo los salarios más bajos en comparación con el resto de provincias de Castilla-La Mancha o de otras comunidades autónomas colindantes.

Desde la organización sindical, alertan además del peligro de la deslocalización, ya que cada vez más empresas que desarrollan sus servicios en otras ciudades e incluso fuera de España, ubican su domicilio social en la provincia para aplicar el convenio provincial a sus trabajadores, que residen en su mayoría en Madrid o Valencia.

Del mismo modo, reclaman el reconocimiento de los bienios y quinquenios de los trabajadores, así como la percepción del salario base desde el primer día de baja durante los periodos de incapacidad temporal por accidente o enfermedad profesional.