El ministerio de Fomento aumentará una de las dos líneas de ayudas que tiene articuladas para las autopistas de peaje que actualmente afrontan un riesgo de quiebra gracias a una enmienda que el grupo del PP en el Senado ha presentado a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2013, según ha anunciado este martes la titular del Departamento, Ana Pastor.

El sistema se realizará a través de la denominada cuenta de compensación. Así, hasta el año 2018, inclusive, la sociedad concesionaria consignará anualmente en esta cuenta de compensación la diferencia entre los ingresos de peaje que se hubieran producido de haberse alcanzado el 80% de los tráficos previstos en el plan económico financiero presentado en la oferta de licitación por dicha sociedad y los ingresos de peaje reales. Es decir que Fomento compensará a estas empresas por el 80% de los ingresos por tráficos que dejen de percibir respecto a los inicialmente estimados.

Según la enmienda del PP, que no obstante, tendrá que ser ratificada nuevamente en el Congreso, como la “cantidad a consignar anualmente en la cuenta no podrá superar el 49% del importe resultante de sumar a los ingresos anuales de peaje de la concesión la cantidad a consignar, para alcanzar el 80% referido» cada sociedad concesionaria podrá solicitar dentro de los cuatro primeros meses de cada ejercicio, un préstamo participativo al ministerio de Fomento.

Estos préstamos participativos tendrán las mismas características que los definidos en la Disposición Adicional 41 de la Ley 26/2009 de Presupuestos Generales del Estado 2010 y se procederá al reequilibrio de la concesión para el único fin de permitir la devolución del importe del préstamo y sus intereses en las condiciones indicadas en ese mismo apartado.

El ministerio de Fomento, dentro del primer trimestre de cada año otorgará los mencionados préstamos participativos a las sociedades concesionarias que lo hubieran solicitado.  Con esta medida, la ministra de Fomento, Ana Pastor, confía en paliar la situación que atraviesan las autopistas, «hasta que los tráficos se recuperen y se vuelva a la normalidad».

De la decena de autopistas que vienen afrontando desequilibrios económicos y financieros por la caída de tráficos y las fuertes expropiaciones a las que tuvieron que hacer frente, cinco de ellas se han declarado ya en concurso de acreedores.