La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha anunciado que el proceso de privatización de los aeropuertos de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat ha sido cancelado. No se ha esperado, por tanto, a la finalización del plazo para la presentación de propuestas, que concluía el 31 de este mismo mes y se ha tomado una decisión que era esperada por la mayoría de los agentes implicados en el proceso, que han valorado positivamente la anulación del concurso.

La principal razón que ha argumentado la ministra para este cambio de orientación en el modelo de gestión es que las condiciones actuales de los mercados son “desfavorables”, lo que podría provocar que se redujera el número de ofertas competitivas e incluso el precio a ofertar por ambas concesiones: «no es el momento adecuado». Para la ministra, esto supondría un deterioro de imagen y “una pérdida de valor de nuestros activos que sería ya irrecuperable”.

Revisión del modelo de gestión

Pastor, que quiere que Aena se convierta en la empresa líder del sector aéreo a nivel mundial, explicó que está “visión estratégicano se vería favorecida si se sigue adelante con el actual proceso de concesiones privadas, al disminuir el valor de Aena si se disgregara la gestión en aeropuertos de forma individualizada: «Aena vale más el todo que el conjunto de la suma de las partes».

Por ello, desde el Ministerio, proponen revisar el actual modelo de gestión aeroportuaria, con el objetivo de introducir modelos privados de gestión, y mejorar la valoración de Aena, “que se ha ido deteriorando progresivamente”.

El primer paso será poner en valor Aena Aeropuertos a través de un plan estratégico y un plan de negocio que ha comenzado a elaborarse y, posteriormente, proceder a dar entrada al capital privado, aunque la fórmula en la que esto se aborde no está decidida y dependerá del modelo de gestión que finalmente se adopte.

Internacionalización

El nuevo modelo de Aena, para el que no se ha avanzado un calendario, deberá garantizar que la empresa sea líder mundial en eficiencia y calidad y con capacidad para la expansión internacional de la misma, «en un sector estratégico como debe de ser para nuestra economía el transporte aéreo».

Pastor ha revelado que la internacionalización vendría tanto de una participación directa o indirecta más intensa en la gestión de aeropuertos fuera de España o de la venta del “know-how” de Aena mediante la comercialización de tecnologías y servicios aeroportuarios y de navegación aérea. Para ello, será necesario apoyarse en alianzas comerciales con empresas de todos los sectores, lo que motivará que se genere “riqueza de país”.

Para la titular de Fomento, el concurso pretendía incentivar la competencia entre ambos aeropuertos cuando en realidad el objetivo debe ser el de fortalecer “a ambos y a todos” para que compitan a nivel mundial, «con el resto de los principales aeropuertos europeos«.

El objetivo del modelo será «favorecer la vertebración y la cohesión» de España, contando una red de infraestructuras homogénea y a precios competitivos, lo que resulta «clave» para la industria turística española.

Pastor ha explicado que se estudiará la viabilidad de cada uno de los aeropuertos de la red de Aena, no sólo desde un punto de vista estrictamente económico, sino que se tendrá en cuenta también su rentabilidad social, como servicio público.

Asimismo se propiciará la introducción de prácticas de gestión privada que permitan un aumento de la eficiencia en la sociedad y que posibilite modular los ingresos para el Estado en función de la situación del mercado y de las necesidades existentes.

El Ministerio va a buscar fórmulas para la participación de las Comunidades Autónomas de manera que se integre el desarrollo de los aeropuertos en el contexto de planificación territorial y las competencias de las comunidades autónomas.