camiones circulando por una autopista en Francia

El Gobierno Francés espera recaudar 1.200 millones de euros anuales con la ecotasa, el denominado céntimo verde, que desde el próximo mes de julio gravará a todos los vehículos de transporte de mercancías de 3,5 tn, franceses y extranjeros, que circulen por las vías francesas que no son de peaje.

Así lo ha asegurado el titular francés de Transportes, Frédéric Cuvillier, durante la presentación del articulado en el Consejo de Ministros de este nuevo impuesto, que se calcula que tendrán que abonar cerca de 800.000 camiones de más de 3,5 tn, de ellos 600.000 franceses, que utilizan las carreteras hasta ahora de uso gratuito.

El céntimo sanitario se calcula conforme a una tasa por kilómetro que varía en función de la categoría del vehículos. Puede adaptarse según el nivel contaminante del mismo, las zonas geográficas recorridas y el nivel de congestión de tráfico. Cuvillier no ha precisado cuál será el tipo de tasa que se aplicará a cada vehículo, lo que sí ha asegurado que será «soportable» y «limitada«. Asimismo, ha añadido que se determinará a partir de las discusiones con los profesionales del sector en las próximas semanas.

15.000 km de red viaria francesa

Está previsto que se empiece a aplicar en julio en 12.000 carreteras nacionales y 2.000 departamentales, y la gestión de su control y su cobro correrá a cargo de un consorcio liderado por la sociedad italiana de concesiones Autostrade. Las cantidades recaudadas se destinarán a la Agencia de Financiación de la Infraestructura de Transporte de Francia para su inversión en el desarrollo de infraestructuras de transporte favorables para el medio ambiente.

El ministro destacó que «el beneficio de esta eco-tasa para camiones permitirá ayudar a las iniciativas» para modificar la estructura de los transportes con vistas a privilegiar los que tienen menos impacto ecológico y para financiar las infraestructuras.

El Ministerio de Ecología, de desarrollo sostenible y de la Energía del Gobierno francés ha establecido esta tasa ecológica con el objetivo de reducir el impacto medioambiental del transporte terrestre de mercancías, racionalizar progresivamente el transporte terrestre en distancias medias y cortas y financiar nuevas infraestructuras.