atasco en los accesos de Paris

Francia estudia trasladar la experiencia del peaje de Londres a sus ciudades de más de 100.000 habitantes.

Las políticas de restricciones de acceso a las principales ciudades han dado una vuelta de tuerca más en Francia, donde, como ya existe en Londres desde hace unos años, se quiere abrir la veda para que cada ayuntamiento decida si pone peajes de acceso.

Al menos, el Ejecutivo francés maneja la posibilidad de delegar en los consistorios que gobiernan en las poblaciones de más de 100.000 habitantes la posibilidad de establecer tasas de acceso en sus áreas urbanas, las llamadas «tarifas de congestión», destinadas a limitar la circulación de automóviles en las principales núcleos de población y a luchar contra la contaminación del tráfico rodado urbano.

Sin embargo, el proyecto de gobierno galo establece una serie de limitaciones en las cuantías de estos peajes en función del tipo de vehículo, de la población de la localidad que lo aplique o incluso del horario de acceso.

De igual modo, la idea es fomentar el uso de sistemas telemáticos de pago para evitar que los sistemas de peaje se conviertan en cuellos de botella que dificulten aún más los accesos a los principales núcleos de población en el país, aprovechando experiencias similares que ya se han llevado a cabo en otras ciudades europeas, como Londres, Milán o Estocolmo y que han logrado solucionar con solvencia.