La administración francesa podría subir la tasa sobre gasóleo de uno a dos céntimos para ayudar a llenar las arcas de la Agencia Francesa de Financiación de Infraestructuras de Transporte (AFIFT).

Así lo ha anunciado el Ministro de Transportes tras las acusaciones recibidas por parte del Tribunal de Cuentas, que ha indicado que la agencia no ha conseguido el presupuesto esperado.

Por su parte, la asociación francesa de transporte OTRE ha rechazado cualquier incremento en el precio del diésel y ha recordado al ministro sus promesas, así como la situación precaria que están atravesando las empresas. También han denunciado las autorizaciones que ha concedido la agencia para ciertos proyectos, sin tener cómo financiarlos.

Por este motivo, según indican, los gastos exceden a los ingresos, que proceden esencialmente de impuestos sobre el combustible o las autopistas y de la recaudación de las multas por radar. Las deudas ascendían a día 31 de diciembre de 2015 a 11,86 millones de euros, teniendo también en cuenta los 746 millones de deuda con la red SNCF.

El Ministerio de Transportes ha defendido la gestión de AFIFT, su legitimidad y la conveniencia de las inversiones en infraestructuras que se han llevado a cabo.