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El operador ya está haciendo cambios en sus estructuras, sistemas, procesos y operativas.

Tras un intenso periodo de consolidación, Hapag-Lloyd es ahora dos veces más grande que en 2014 en términos de capacidad y ya tiene lista su nueva estrategia de crecimiento, que fija objetivos a nivel estructural, operativo y económico para el año 2023.

En este tiempo, las operaciones de fusión y adquisición en la industria se han vuelto menos atractivas porque generan menos beneficios de escala. Como resultado, la industria ha llegado a punto clave y debería apostar por mejorar su fiabilidad, que es justo lo que demandan los consumidores.

A partir de ahora, el operador alemán centrará sus esfuerzos en mejorar la calidad de sus servicios, obtener una mayor rentabilidad y lograr un crecimiento más selectivo a nivel global. En el futuro, el enfoque ya no tendrá que ver con su tamaño, sino con su orientación al cliente, que a su vez, ya está preparado para pagar por obtener un servicio de calidad.

Hapag-Lloyd se ha comprometido a ser el primero en este aspecto, diferenciándose así de sus competidores. Entre sus planes se encuentra la optimización de su red, el aumento de la colaboración con las terminales, y las mejoras en los procedimientos documentales y de gestión de contenedores.

El operador está haciendo ya cambios en sus estructuras, sistemas, procesos y operativas, apostando por proporcionar a sus clientes una experiencia más eficiente. Algunas mejoras adicionales convertirán a la naviera en una organización más ágil, dinámica y analítica.

Inversiones en digitalización

También se realizarán más inversiones en digitalización y automatización, como el incremento de la cuota del negocio on-line hasta el 15% del volumen total. A nivel financiero, está prevista una mejora en la gestión de los ingresos, lo que asegurará unas cargas de mayor calidad a bordo.

El grupo se centrará en generar economía de valor con un retorno de la inversión más elevado que el coste de oportunidad. Esto implica un margen del EBITDA de aproximadamente el 12%.

De momento, se ha puesto en marcha un programa de gestión de costes para obtener un ahorro de entre 350 y 400 millones de dólares (entre 306 y 350 millones de euros) y poder situarse en una posición más competitiva.