El 9 de mayo las colas han llegado a los 25 kilómetros, situación que se ha repetido el día 22, tras un festivo en Francia.

Las movilizaciones en Francia se traducen inevitablemente en colapsos en los pasos fronterizos.

El transporte español se siente indefenso frente a los bloqueos que proliferan en las últimas semanas en la red viaria francesa, ya que, como refiere CETM-Madrid en un comunicado emitido esta semana, «nada ni nadie da respuesta a esta situación que comienza a ser un ultraje a los intereses del sector del transporte de mercancías por carretera español y madrileño».

Además, el sector ya intuye que la situación, que CETM-Madrid califica de secuestro, irá a peor con la huelga general de este viernes y que, según la asociación madrileña, «puede provocar el caos más absoluto en el transporte de mercancías por las carreteras francesas» y que podría agravarse aún más toda vez que esta misma semana un ‘chaleco amarillo’ ha sido atropellado por un camión en una protesta en Avignon.

CETM-Madrid, denuncia que, pese a que sigue pasando el tiempo y a que los camiones tienen que seguir llevando las mercancías hacia sus destinos en Europa, los equipos «siguen secuestrados en unas vías que en la mayor parte son de paso hacia otros países europeos», por lo que piden la intervención del Gobierno español y de la Comisión Europea para detener «esta situación aberrante».

De igual modo, la organización denuncia que en este caso, «la respuesta por parte del presidente del Gobierno español ha sido el silencio más absoluto a las propuestas presentadas desde CETM para paliar esta situación de paralización y ruina del sector del transporte, mientras que los vehículos siguen tirados en las carreteras francesas» y clama que «el sector del transporte no puede ser el mayor perjudicado de esas movilizaciones».