IAG Cargo ha completado su primera tanda de vuelos chárter con combustible sostenible para la aviación, conocido como SAF. En total, han sido 16 operaciones entre Stuttgart y Atlanta, para los que se han utilizado 1,2 millones de litros de combustible Neste MY.

La operativa, que ha llevado a cabo para Kuehne + Nagel, ha finalizado el 26 de junio, cuando ha partido de Stuttgart el último de los vuelos de British Airways, operado por un B787-900, con unas 45 toneladas de piezas de automoción y otros productos industriales destinados a Atlanta, que han pasado primero por Londres.

El SAF de Neste para la aviación procede de fuentes renovables y sostenibles, como los residuos obtenidos a partir de materias primas. Para finales de 2023, la empresa estará en condiciones de producir alrededor de 1,5 millones de toneladas anuales.

Su utilización puede reducir hasta en un 80% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles fósiles utilizados habitualmente en este sistema de transporte.

No obstante, en este caso se ha mezclado con combustible fósil para cumplir con los estándares de certificación de los combustibles para aviación, y ha sido trasladado a Reino Unido desde la UE para después llevarlo al aeropuerto de Heathrow a través de tuberías subterráneas.

IAG, que invertirá 400 millones de dólares en el desarrollo de combustibles sostenibles para la aviación en los próximos 20 años, ha sido la primera aerolínea europea en comprometerse a utilizar SAF en el 10% de sus vuelos de cara a 2030.

Por su parte, Kuehne + Nagel pretende ampliar las opciones de transporte que ofrece a sus clientes y los 12,7 millones de litros de SAF comprometidos hasta el momento les permitirán beneficiarse de alternativas para sus operaciones de carga.