En la recta final para completar la implantación de RFID en todas sus enseñas el año que viene, Inditex ya observa los primeros beneficios que el uso de esta tecnología, combinado con la integración omnicanal, arroja en la gestión de sus existencias a nivel global.

Así pues, la integración total de tienda y online con el uso de la radiofrecuencia, así como el programa de optimización de espacio que desarolla a escala global el grupo textil se han reflejado en un fuerte desempeño operativo que, a lo largo de los tres primeros trimestre de este ejercio, se ha traducido en un menor inventario y una mayor generación de caja.

En concreto la multinacional gallega ha reducido su stock en un 5% anual hasta finales de septiembre, hasta colocarlo en un valor de 3.434 millones de euros.

En paralelo, ha incrementado en el mismo período de nueve meses sus ventas un 7,5% para sumar una cifra total de 19.820 millones de euros, con un impulso, también, del beneficio neto hasta los 2.720 millones de euros, un 12% más que en el mismo período de 2018.

De igual modo, también en el plano puramente logístico de la actividad, Inditex sigue adelante con los trabajos para finalizar su punto de conexión Llogística de la localidad neerlandesa de Lelystad, que en 2020 operará a pleno rendimiento y que ya apoya la distribución tanto de las novedades de final de campaña otoño-invierno, como para el próximo inicio de la campaña de primavera-verano.