El Ministerio de Industria ha anulado la convocatoria para la asignación de cantidades de producción de biodiésel anunciada en abril por la “repercusión negativa” en los precios de  los combustibles que conllevaría su aplicación.

La decisión de suspender la convocatoria se ha publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado y revoca la orden ministerial del pasada 21 de abril que buscaba proteger la producción del biodiésel en la UE y limitar con ello las importaciones, sobre todo de  Argentina e Indonesia.

Así, el ministerio de Industria establecía en abril las condiciones necesarias para participar en un procedimiento de asignación de cantidades de producción de biodiésel para el cómputo de los citados objetivos por un periodo de dos años. La orden tenía como objeto el fomento de la industria de los biocarburantes con fines de transporte, “incorporando el desarrollo de los biocarburantes como elemento sustancial en la protección del medio ambiente y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, así como contribuir a la seguridad de abastecimiento energético”, según detallaba.

Una vez resuelta la convocatoria prevista, solo el biodiésel objeto de asignación será apto para el cumplimiento de los objetivos obligatorios de biocarburantes. Por ello, el departamento dirigido por José Manuel Soria entiende que la aplicación de la anterior orden puede tener una repercusión negativa en los precios de los combustibles de automoción en un momento, como el presente, en que los costose alcanzan máximos históricos.

Prolongación de la agonía

Poco después de conocerse la noticia, la Sección de Biocarburantes de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), donde participan empresas como Abengoa, Acciona, Saras, Hispanergy o Sniace, ha advertido de que la decisión del Gobierno de dejar sin efecto la convocatoria de asignación de cuotas a la producción del biodiésel nacional «prolonga la agonía del sector» y da al traste con los esfuerzos económicos, técnicos y humanos destinados a reacondicionar las plantas de producción que estaban cerradas y de frenar los ERE que estaban en marcha.

«Valoramos de forma muy negativa este nuevo retraso«, ha manifestado a Europa Press un portavoz de la asociación, quien recordó las pérdidas que arrastra el sector primero por las importaciones «ilegales» de biodiesel procedente de EE.UU. y después por las importaciones «desleales» de este producto desde Argentina e Indonesia, que llegaron a representar el 75% del biodiésel consumido en España en 2011 y que en el caso argentino llegan a venderse a un precio inferior al de las materias primas con las que se elaboran..