La crisis sanitaria ha implicado un parón en múltiples actividades industriales de producción a lo largo de todo el continente europeo.

En el fondo de estas medidas se encontraban o bien motivos de salud laboral o causas de origen funcional, como pueda ser la escasez de materias primas y bienes intermedios, esenciales para la producción.

En este sentido, la alemana Jungheinrich interrumpió la producción en la fábrica de la localidad bávara de Moosburg el 27 de marzo debido a la escasez de entregas en el suministro de materiales por parte de los proveedores de componentes como consecuencia de la crisis del coronavirus.

Consecuentemente, en aquel momento se tomó la decisión de planificar la reposición de existencias e inventarios mientras se mantenía el descanso de producción.

Tras algo más de dos semanas y siguiendo el calendario previsto, ya con material para poder abordar la producción, la marca germana de equipos de manutención ha reanudado esta misma semana las operaciones de su planta alemana, con lo que todas las plantas de la compañía han vuelto a estar operativas.

De este modo, con el inicio del primer turno de trabajo en las instalaciones, se retoma la producción de carretillas contrapesadas con motores eléctricos y de combustión interna después de una pausa de dos semanas.