Cada vez son más los fabricantes de vehículos que trabajan en diferentes equipos de conducción autónoma, lo que acerca cada vez más tecnología a la actividad cotidiana de la logística y del transporte y permite que los costes de los equipos vayan bajando de precio a medida que la tecnología adquiere un mayor grado de desarrollo.

Knorr-Bremse ha desarrollado su propio prototipo de camión autónomo, capaz de dirigirse sin ayuda humana al volante, en circulación por ciertos tramos controlados de autovías o autopistas.

A partir de un complejo sistema de sensores, el vehículo también es capaz de realizar maniobras de adelantamiento de manera totalmente autónoma, algo que la marca alemana mostrará en público durante la próxima IAA, que se celebrará en Hannover durante el próximo mes de septiembre.

Con este desarrollo, Knorr-Bremse quiere demostrar que se pueden obtener avances significativos en el terreno de la conducción autónoma y alcanzar desarrollos complejos a partir de sistemas con un coste asequible y tecnología ya desarrollada hoy en día.

Los sensores equipados en el prototipo se centran en la estabilización del vehículo durante la conducción, lo que implica mantener la distancia de seguridad con otros automóviles y adaptarse a las condiciones climáticas y sus efectos sobre el asfalto, en la planificación de las maniobras, a través de un radar, sistemas de medición láser y cámaras de vídeo que, junto con sistema de conducción automático, permiten ejecutar adelantamientos o cambios de dirección, así como en la conectividad del vehículo con otros y en la navegación.