La Autoridad Portuaria de Melilla tiene en mente un único objetivo, la ampliación del puerto comercial en 51 Ha. Sin embargo, la situación económica actual no permite fácilmente llevar a cabo este proyecto.

En este sentido, el presidente el organismo portuario, Arturo Esteban, está convencido de que el inicio de esta obra comenzará el próximo año 2015. Pero para que todo marche según lo previsto, “la clave está en activar la maquinaria económica” ha señalado Esteban, según informa el periódico local El Faro.

Para activar un modelo de financiación mixto público privado, el presidente ve imprescindible la inversión privada. “En cuanto haya algunos inversores interesados y dispuestos en apostar por el proyecto, la iniciativa se pondrá en marcha casi sola”, ha añadido.

Actualmente, la Autoridad Portuaria de Melilla se encuentra realizando los estudios de viabilidad de la obra, para los que se ha consignado una partida económica en los PGE 2013.

El presidente también ha indicado que es necesario comenzar con la primera fase de la expansión que consiste en el desarrollo de una superficie de suelo industrial para el traslado de ciertas empresas peligrosas que se encuentran en el centro de la ciudad, así como potenciar el bunkering e impulsar el acuerdo comercial con Argelia. Además, el proyecto incluye el desarrollo de nuevas líneas de atraque y de una terminal de contenedores.

Cambios en la Estación Marítima y el puerto deportivo

Por otro lado, el presidente ha señalado que la Estación Marítima, que desde que pasó a ser gestionada por un consorcio de empresas ha sufrido diversos cambios en los negocios que alberga, necesita “algo más” para rentabilizar su construcción y terminar de convertirse en un punto de encuentro para los melillenses.

Según Esteban, los encargados de la gestión del edificio “deberán agudizar su imaginación” para dinamizarlo. En este sentido, ha asegurado que algunos posibles usos son la organización de charlas o la celebración de exposiciones.

Respecto al puerto deportivo, la infraestructura sufrirá una remodelación física, para lo que ya han empezado unas obras que supondrán una inversión de 358.814 euros para la instalación de una cubierta de policarbonato, que permitirá proteger a los usuarios de la lluvia y «aportar una nueva imagen, renovada y acorde con el recinto».