El puerto de Melilla pide nueve millones de euros a Europa para mejorar el puerto

La Autoridad de Melilla inicia, mediante la contratación de asistencia técnica, los trámites necesarios de evaluación de impacto ambiental del Proyecto de Ampliación del puerto. 

En esta primera fase se elaborará el documento de inicio, que se enviará al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para determinar el alcance de la evaluación del impacto ambiental del proyecto.

Entre las principales funciones de la asistencia técnica en la tramitación ambiental del proyecto se encuentra el asesoramiento de la redacción del Proyecto de Ampliación en el documento de alternativas, y el asesoramiento en los trámites legales que se deban cumplimentar.

Asimismo,se pretende incorporar al proyecto las medidas cautelares ambientales detectadas durante la tramitación del Plan Director, y consensar con las administraciones competentes las medidas preventivas, correctoras y compensatorias que se incluirían tanto en el Estudio de Impacto Ambiental como en el Proyecto, antes de la fase de Consultas Previas.

También se coordinarán los grupos de trabajo científico-técnicos que recopilarán la información de base para la propuesta de medidas preventivas, correctoras y, en su caso, compensatorias, en relación con la Patella Ferrugínea y realizar propuestas de actuación con dicha especie protegida en las líneas de extracción, dispersión e implantación o cualquier otra que conlleve a la mínima afección sobre la misma.

Y por último, el asesoramiento para la inclusión de la Autoridad Portuaria de Melilla en el grupo de Estrategia Nacional de la Patella Ferrugínea.  

El puerto de Melilla, consciente del impacto ambiental que conllevará la ejecución del proyecto, lleva varios años trabajando en la elaboración de alternativas, encargando la realización de estudios de conservación de la población de Patella Ferrugínea como el presentado hace meses por la Universidad de Granada. 

Si las previsiones se cumplen, el Estrecho de Gibraltar se prepara para una demanda que se prevé para el 2020 de 32 millones de contenedores.