La Comisión Europea ha elaborado una hoja de ruta destinada a acordar una estrategia de salida que esté coordinada con los Estados miembros y que prepare el terreno para un plan de recuperación global y una inversión sin precedentes.

En concreto, el colegio de comisarios pretende que los Estados miembro de la UE apliquen un enfoque gradual para la reapertura de las fronteras interiores y exteriores que finalmente desemboque en el funcionamiento normal del espacio Schengen.

Así pues, se pide que los controles en las fronteras interiores deben levantarse de forma coordinada y que, en una segunda fase, la reapertura de las fronteras xteriores y el acceso a la UE de residentes en terceros países deben tener en cuenta la propagación del virus fuera de la UE y los peligros de reintroducción.

Por otro lado, también se aboga porque la reactivación de la actividad económica sea gradual, garantizando así que las autoridades y las empresas puedan adaptarse adecuadamente y de forma segura al incremento de las actividades.

En este sentido, y teniendo en cuenta que hay varios modelos, debería prestarse una atención especial, en un primer momento, a los grupos y sectores menos amenazados y a los grupos esenciales para desarrollar la actividad económica, como, por ejemplo, el transporte.

Adicionalmente, el restablecimiento gradual de los servicios de transporte debe adaptarse a la reducción progresiva de las restricciones de viaje y a la reintroducción de determinados tipos de actividades, teniendo en cuenta al mismo tiempo el nivel de riesgo en las zonas afectadas.

En consecuencia, debe permitirse lo antes posible un transporte individualizado, que entraña menor riesgo, mientras que los medios de transporte colectivos deben introducirse gradualmente con las necesarias medidas de protección de la salud.