La edición anterior del estudio sobre gestión de la cadena de suministro en el sector farmacéutico de Miebach, llevada a cabo en el año 2016, identificó que los retos más importantes para el futuro eran la visibilidad de la cadena de suministro, la mejora de la precisión de la predicción, los requisitos de seguimiento y localización y la serialización.

No obstante, en la edición del 2020, el tema de la disrupción digital ha resultado ser el centro de atención de los profesionales. Aproximadamente el 60% de los participantes considera que la transformación digital es una prioridad de la dirección de las empresas, y el 80% espera obtener los beneficios de las iniciativas digitales en los próximos cinco años.

Las medidas a corto plazo más importantes mencionadas son la colaboración con los socios de la cadena de suministro, el big data, el aprendizaje automático, la robótica y la automatización.

Las nuevas tecnologías tienen una gran influencia en el proceso de transformación de las cadenas de suministro, por lo que en los próximos años el sector asistirá a un gran desarrollo en el ámbito de la monitorización de procesos en tiempo real, el sistema de ejecución de fabricación o el mantenimiento predictivo, entre otros.

Otros retos

Los retos en el ámbito de la digitalización no son los únicos a los que se enfrenta el sector, que sigue buscando soluciones para reducir los costes, mejorar la visibilidad de extremo a extremo y la precisión de las previsiones, y optimizar la distribución. En este sentido, cabe apuntar, que la trazabilidad es precisamente uno de los resultados más deseados de la transformación digital.

Sin embargo, otros temas han perdido relevancia, principalmente debido a la aplicación satisfactoria de las medidas de seguimiento y localización y a las de protección contra la falsificación de medicamentos, especialmente mediante la aplicación de requisitos de serialización.