La European Sea Ports Organisation, ESPO, ha apoyado la autonomía de los puertos, una financiación transparente y la mayor claridad en la subvenciones y ayudas estatales. Así se ha expuesto durante la sesión inaugural de la conferencia anual de la ESPO en respuesta a la propuesta de legislación portuaria de la Comisión Europea.

Así, en general, la organización se opone a un marco regulatorio demasiado ceñido y a un órgano supervisor. «No queremos una camisa de fuerza, tampoco un traje hecho a medida, pero sí que pueda ser un traje práctico para todos los puertos», ha explicado el presidente de ESPO, Santiago Garcia-Milà.

Durante la conferencia, celebrada el viernes 22 de mayo, representantes de la UE han informado sobre el debate que se celebrará en junio dentro del grupo de transportes del Parlamento Europeo sobre esta propuesta de regulación, paso previo a que pase por el pleno. Así, se ha asegurado que sí se recoge la autonomía de los puertos para fijar tarifas dentro de esta propuesta, pero se ha puntualizado en que «la liberalización no es la solución mágica».

En cuanto a la privatización del puerto de El Pireo, desde la UE se ha señalado la incredulidad ante la venta de infraestructuras como los puertos, mientras que el alcalde de la ciudad griega, Ioannis Morales, ha apuntado a que es el proceso «hacia el que el país se veía prácticamente abocado, dada la situación económica».

También se ha introducido el asunto de la eficiencia energética y el respeto hacia el medioambiente, tema central de la conferencia, en el que se ha propuesto un debate sobre cómo afectan las nuevas políticas energéticas en el sector marítimo y portuario, así como la apuesta europea por los combustibles limpios y alternativos.

La situación de la UE con respecto al mercado energético «sigue siendo complicada», al querer ser más competitivo con menos contaminación; además, aún existe una gran dependencia hacia Rusia y los precios de la energía son altos, problemas que, sin embargo, podría remediar el nuevo plan energético de la CE.

Asimismo, la organización ha pedido a la UE que aliente a los puertos a hacer inversiones, «ya que, de seguro, en el futuro habrá que realizar adaptaciones para introducir mejoras medioambientales». En definitiva, «garantizar que tanto la legislación como la política medioambientales no distorsionen la competencia entre puertos».

En la jornada se ha destacado la apuesta por la «descarbonización» a través del impulso al transporte marítimo de corta distancia y, sobre todo, con el uso de tecnologías alternativas, como el gas; o crear «energía azul», mediante plataformas portuarias generadores de energía a partir de olas y viento, etc.