El Citroën 2 CV nació como un vehículo pensado para motorizar a los campesinos franceses y lograr que pasaran del carro o la mula al automóvil. Aunque la idea inicial surgió en 1935, habría que esperar a 1949 para verla convertida en un vehículo de serie que debía ser fácil de conducir, con un bajo consumo y coste de mantenimiento y equipando la seña de identidad de la marca, como era la tracción delantera.

En julio de 1949 comenzó la producción y el éxito de este modelo superó ampliamente las expectativas, con plazos de entrega de hasta tres años. 

Después vino una versión pensada para el transporte de mercancías: el 2 CV AU, la primera versión del 2 CV furgoneta, que se comercializó en Francia en 1951.

Con esta nueva versión, el 2 CV ganaba en capacidad de carga hasta los 500 kg sin perder sus señas de identidad, como eran el motor bicilíndrico refrigerado por aire y su innovadora suspensión con muelles helicoidales con amortiguadores de fricción, que la convirtieron en un vehículo ideal para afrontar los baches y socavones de las carreteras de la posguerra.

El Citroën 2 CV Furgoneta tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la industria de automoción en España.

En 1958, abría sus puertas, en la Zona Franca de Vigo, la fábrica de Citroën Hispania. La marca, presente con vehículos importados desde 1924, apostaba por producir en España, comenzando precisamente con el 2 CV, en su versión furgoneta. Las características de este modelo lo hicieron muy habitual en las carreteras españolas.

La gama del 2 CV Furgoneta se fue diversificando con el tiempo y del modelo AU inicial se pasó al longevo AZU, con capacidades de carga que podían llegar a los 575 Kg. Nuevos motores y modificaciones técnicas que precedieron al lanzamiento de las versiones AK y AKS, con las que se superaron los 600 Kg de carga máxima.

En 1977, el 2 CV Furgoneta dejó de producirse. Le sustituyó un derivado del Citroën Dyane, el Acadiane, conocido en España como Dyane 400, que se produjo en Vigo hasta 1987. A este modelo le sucedió otro no menos famoso, el Citroën C-15. Aunque esa es otra historia.