Las asociaciones miembro de Iru han dado su visto bueno a una llamada de alerta a los Gobiernos para que tomen medidas destinadas a paliar la crisis que viven las cadenas de suministro a nivel global.

En este sentido, la organización empresarial pide a los representantes políticos de todo el planeta que aceleren el desarrollo de herramientas para facilitar el comercio electrónico, que deroguen aquellas restricciones tomadas para evitar el avance de la pandemia y que se han demostrado equivovadas, así como que actúen para aliviar la escasez de conductores y estabilizar los precios al alza del combustible.

La patronal estima que las interrupciones de la cadena de suministro dificultan el trabajo diario de las empresas de transporte y logística en diversas zonas críticas y pide medidas políticas para que los productos puedan llegar con normalidad a los mercados.

En concreto, la Iru pide a los Gobiernos que tomen medidas en cuatro áreas. Por un lado, se pide una actuación decidida para aliviar los puertos congestionados y restablecer los flujos comerciales acelerando la adopción de las herramientas digitales existentes de facilitación del comercio, incluidas las convenciones CMR y TIRs.

De igual modo, se estima imprescindible que se desbloqueen los movimientos de camiones, eliminando los controles fronterizos innecesarios, así como las restricciones de conducción para restablecer la libertad de movimiento de los trabajadores del transporte.

En tercer lugar, se aboga por reducir la escasez de conductores de camiones reduciendo la edad de calificación de los conductores profesionales a 18 años, acelerando los procesos de visado de conductores y fomentando la formación para atraer a más mujeres y jóvenes a la profesión.

Finalmente, también se solicita que se congelen o modulen los impuestos y cargas sobre el combustible que soporta el transporte.