La IRU estima que las nuevas medidas de control en los pasos fronterizos impuestas por Alemania, así como las tomadas por la región austríaca del Tirol y la República Checa, están causando el caos en el transporte de mercancías por carretera en Europa.

Esta situación es particularmente preocupante, a juicio de la organización internacional, en la ruta comercial que va desde Italia hacia el norte y el este del continente a través del paso del Brennero, ya que Alemania no ha previsto exenciones para los conductores profesionales, mientras que el Tirol y la República Checa, a su vez, han impuesto restricciones similares a los conductores que transitan por sus territorios hacia Alemania.

Estas situaciones llevaron a la IRU a remitir una carta a la Comisión el pasado mes de enero para pedir medidas inmediatas que impidan el establecimiento de barreras a la libre circulación de mercancías, así como para obligar a los países miembro de la UE a respetar su compromiso de mantener abiertas las fronteras.

La patronal argumenta que estas decisiones unilaterales ponen en peligro el suministro a supermercados, instalaciones médicas y fábricas de toda la Unión, incluidas las industrias alemanas clave que dependen de cadenas de suministro multinacionales, como el sector de la automoción.

Según los cálculos de la IRU, más de 7.000 camiones mueven mercancías en el corredor Norte-Sur a través del Tirol todos los días. Así mismo, decenas de miles de camiones más utilizan el corredor Este-Oeste hacia Alemania a través de la República Checa, uno de los principales ejes de transporte para la logística de Europa Central.