Ha tardado menos de lo esperado el gigante asiático en reponerse de una dura crisis sanitaria y en reactivar las cadenas de suministro que unen a la fábrica del planeta con el resto del mundo.

En este sentido, dentro del ámbito marítimo, algunas navieras registran ya esta semana tasas de utilización del 70% en sus buques en sus rutas comerciales en Asia, frente al 50% de febrero, según algunos analistas internacionales. Sin embargo, aún tienen que recuperarse completamente los niveles de servicio entre China y Corea del Sur.

Por otra parte, la paquetería del país también han recuperado tono, a medida que el levantamiento de las restricciones de movimiento han permitido que el personal acudiera a sus centros de trabajo.

En concreto, el 90% de las plataformas logísticas y centros de clasificación chinos se encuentran en niveles de funcionamiento habituales, debido, en gran parte, a que durante la cuarentena el comercio electrónico ha mantenido gran parte de su actividad.

De igual manera, la brutal demanda de material farmacéutico y sanitario que se ha desatado a escala planetaria también ha tenido un efecto beneficioso en la cadena de producción y suministro china para estos segmentos, de tal modo que ya trabaja a entre el 70 y el 80% de capacidad habitual.

Así mismo, otro sector fundamental para la economía china, el de fabricación de componentes electrónicos, también funciona al 90%, 20 puntos porcentuales por encima de sus tasas de actividad de febrero.

Además, el movimiento de camiones entre los principales centros de producción y los grandes puertos de carga del país también se ha reactivado, aunque aún le queda por alcanzar su pleno funcionamiento.

En el horizonte, solo la incertidumbre sobre la duración y efectos de la pandemia en la economía parece separar a la reactivación del gigante asiático a más largo plazo.