Mientras que la incertidumbre y la amenaza de una nueva ola pandémica se cernían en los prolegómenos de la pasada campaña 20-21, la presente 21-22, que irá cogiendo ritmo en las próximas semanas, arranca marcada por el avance efectivo en la superación de la crisis sanitaria, que tiene su reflejo directo en la relajación progresiva de restricciones por parte de los distintos gobiernos europeos.

El clima por tanto es bien distinto al año anterior, con sensaciones claramente positivas de encontrarse ante una campaña estable y, ante todo, con volúmenes al alza impulsados también por unas previsiones de clara mejora macroeconómica en toda Europa.

Buena demanda con ajuste al alza de precios

Si bien es cierto que el sector del transporte frigorífico internacional no sufrió precisamente caídas en sus cifras de exportación con la pandemia en niveles altos, sino más bien repuntes en determinadas fases, sí se vio afectado por el contrario por los desequilibrios generados con respecto a los flujos de importación, sobre todo en la campaña 19-20 cuando se desataba la primera crisis del virus.

La última campaña ganó en estabilidad con una recuperación importante de márgenes de rentabilidad, y de cara a la próxima campaña los indicadores apuntan claramente a mayores cifras en general de producción en el campo con unas previsiones de demanda también al alza.

El reto en este caso va a ser poder repercutir en la mejor medida posible el encarecimiento imparable del coste por excelencia como es el gasoil, además de la subida de otros costes importantes (peajes, seguros, equipamiento de transporte..).

Volúmenes de cítricos contenidos

Si bien los datos adelantados hace unas semanas por el Ministerio de Agricultura respecto a la campaña de cítricos 2021-2022 apuntaban a una reducción general de los volúmenes de producción de en torno a un 4,8%, lo cierto es que el sentir en el sector exportador es el de encontrarnos ante una campaña prometedora, rentable y continúa en el tiempo (favorecida, como comentado anteriormente, por la previsible estabilización de la pandemia).

Respecto a cítricos en concreto, en el área de Levante, líder nacional por excelencia en la exportación citrícola, se estima que en la Comunidad Valenciana se reducirá la producción en un 9,1 %, aunque el volumen será mayor con respecto a hace dos campañas, según las estimaciones realizadas por el gobierno regional.

Las flotas de frigos esperan trasladar sobre todo en estos primeros precios de salida parte del fuerte incremento de costes que está habiendo de combustible, ante todo, junto con otros costes vinculados a la actividad.

Tras la fuerte presión ejercida por la Gran Distribución europea a comienzos de octubre, que trató de bloquear la salida de los primeros cítricos españoles de temporada aprovisionándose al máximo de cítricos de Sudáfrica, e intentando forzar al agricultor a bajar precios, en estos próximos días se espera un fuerte arreón importante de pedidos, con un producto óptimo en calibre y ciertamente favorecido por las últimas lluvias de agosto y al inicio de septiembre.

La naranja valenciana mejora ligeramente sus cifras producidas con respecto a las dos anteriores campañas, entre un 1,5% y un 3% respectivamente. Sin embargo, las mandarinas caen un 18%, similar a la caída de limones en un 19%, con respecto a la pasada campaña.

Arranque con algún repunte de tarifas para las flotas

La actual, es una campaña que se presenta positiva en cuanto a expectativas de demanda, estabilidad y regularidad, pero las flotas esperan trasladar sobre todo en estos primeros precios de salida parte del fuerte incremento de costes que está habiendo de combustible, ante todo, junto con otros costes vinculados a la actividad.

Se confía que esas cifras contenidas de producto disponible en el arranque de la temporada, favorezca este ajuste al alza de precios tanto en el campo como, por extensión, en los servicios de transporte.

Reino Unido pisa el freno en el avance del Brexit

El sector exportador hortofrutícola se ha felicitado con la reciente noticia por parte del Gobierno británico de aplazar hasta julio de 2022 la entrada en vigor del certificado fitosanitario obligatorio para los envíos comunitarios a Reino Unido. Ante la amenaza de desabastecimiento en el suministro de alimentos, la administración de Boris Johnson ha optado por reducir las cargas administrativas a los exportadores.

Habrá que ver el efecto real de esta medida y el avance de los flujos con el país británico en esta primera fase de la campaña, después del retroceso experimentado de un 3% en concreto en el volumen de toneladas de fruta y verdura exportadas entre enero y julio de 2021, con respecto al mismo período de la campaña anterior.