Las diferencias entre las empresas y los estibadores en las negociaciones del Acuerdo Marco de la estiba han obligado a que se nombren dos mediadores que actúen como hombres buenos y propongan una solución de consenso que finalmente las partes decidirán si aceptan, una circunstancia que da una idea aproximada de cómo se encuentra la situación.

Precisamente en este contexto, y como parte de su proceso de elaboración del nuevo Marco Estratégico del sistema portuario, Puertos del Estado ha diagnosticado como una de las principales debilidades de los puertos españoles el excesivo coste y la falta de flexibilidad en la estiba, tal y como ha reconocido el propio presidente del organismo público, Salvador de la Encina, en un desayuno organizado por el Clúster Marítimo Español.

Sin embargo, Puertos del Estado tampoco acaba de ponerle el collar a ese perro, ya que, pese a que, en palabras de De la Encina, la falta de definición del marco laboral en la estiba constituye «la mayor amenaza en el sector portuario para los próximos meses», también se limita a pedir que «la negociación evite nuevas movilizaciones en los puertos», al tiempo que considera la «paz social como un tributo a pagar para tener seguridad jurídica» y reclama buena voluntad a las dos partes.