La Policía Nacional y la Policía francesa han desarticulado una organización criminal que presuntamente se dedicaba a la compra de partidas de hachís y marihuana en Marruecos para su posterior transporte y distribución en territorio francés.

En sus actividades, los delincuentes habrían usado un dron profesional de 4,35 metros de envergadura y una autonomía de vuelo de siete horas, acondicionado para el transporte de droga entre Marruecos y España.

Los cuerpos policiales estiman que, una vez en territorio peninsular, los estupefacientes se transportaban hasta sus destinos finales en Francia a bordo de vehículos robados o a través de servicios de paquetería, mediante la ocultación de la droga entre mercancía legal.

Además, la organización utilizaba una villa rural del municipio malagueño de Almáchar como guardería, según se conoce en germanía, en la que, según la Policía Nacional, sería ocultado el hachís y la marihuana hasta su exportación hasta el país galo.

En la operación, mientras los cuerpos de seguridad en España investigaban los transportes de la droga, en Francia, las fuerzas policiales hacían lo propio con los miembros de la misma organización afincados en territorio galo, quienes se encargaban de recibir la droga para su distribución al por menor.