Los usos de está tecnología, que presenta sus propios desafíos, pueden ser muy variados.

Los usos de está tecnología, que presenta sus propios desafíos, pueden ser muy variados.

En 2019, se aprobará la primera regulación internacional para las operaciones con drones, en la que la Organización de Estándares Internacionales, ISO, lleva siete años trabajando.

Esto permitirá un rápido crecimiento del sector, dado que existirán unas guías que marcarán el uso adecuado de estas aeronaves de forma segura dentro de un marco regulatorio bien definido.

El proyecto está abierto para su consulta pública y los operadores, empresas y ciudadanos que quieran aportar sus opiniones, podrán hacerlo hasta el día 21 de enero de 2019. Tras esta fecha, comenzará a avanzarse en el proceso de aprobación de esta regulación, que no estará exenta de dificultades.

En primer lugar, los usos de esta tecnología pueden ser muy variados, desde la monitorización de las cosechas en la agricultura, a la resolución de urgencias o la inspección de turbinas eólicas.

A su vez, el uso de drones para el transporte de mercancía presenta sus propios desafíos y oportunidades, principalmente en el ámbito de la automatización. La aviación, que es una de las industrias más regladas del mundo, ya ha resuelto muchos de los problemas planteados, por lo que la normativa para el uso de esta tecnología se apoya principalmente en sus regulaciones.

En Reino Unido, la administración está trabajando en una normativa sobre drones, que se espera que esté lista el próximo año, para regirse según su propio marco regulatorio, basado en los estándares de ISO.