La crisis sanitaria ha supuesto una nueva prueba de fuego para las cadenas de suministro de todo el planeta que, en pocos meses, han tenido que hacer frente a drásticos cambios en la producción y en la demanda en un escenario altamente inestable.

En esta situación, el uso intensivo de tecnologías de la información que se hace en el sector logístico se ha convertido en un elemento determinante para poder dar servicio en un escenario tan convulso, intentar gestionar incidencias y buscar alternativas ante la rotura de diferentes circuitos.

De hecho, a juicio de diferentes analistas internacionales, la pandemia de coronavirus podría actuar como un elemento acelerador definitivo para extender la digitalización a todos los eslabones de las cadenas logísticas.

Sin embargo, muchos expertos anticipan que el verdadero impulso para el uso masivo de herramientas de gestión de datos vendrá con la posibilidad de verlos a tiempo real, algo que podría llegar con las redes 5G.

Será entonces cuando la tecnología permita generar el uso de sensores en todos los modos de transporte, mientras que, por otro lado, la potenciación del uso de la tecnología como servicio permitiría prescindir de los procesos de integración en plataformas, que podrían ser sustituidos por interfaces telemáticas de uso sencillo.