El movimiento separatista catalán, desbocado en su carrera desquiciada con anteojeras de atacar a todo lo que se le pone por delante, llama ahora a bloquear el paso fronterizo entre Irún y Biriatou.

Aupados en el éxito que solo la contundente actuación de los gendarmes franceses, en colaboración con la Guardia Civil y los Mossos d’ Esquadra, ha logrado parar tras casi un día, los diferentes colectivos que componen este corpus dizque revolucionario ahora piden a sus homólogos vascos que corten la circulación en la frontera guipuzcoana, en la AP-8 entre Oyarzun y Hendaya, en lo que han denominado ‘Operación Caracol’ a partir de las seis de la tarde de hoy, 12 de noviembre.

De igual modo, Tsunami Democràtic insiste en bloquear la N-II en su confluencia con la AP-7 a la altura del municipio gerundense de La Junquera, multiplicando los desafíos, en un escenario de crisis y pese a los cada vez más insistentes llamamientos de diferentes colectivos empresariales nacionales y autonómicos para que la situación vuelva a la normalidad.

Por su parte, CETM estima las pérdidas ocasionadas por este corte ilegal del paso fronterizo gerundense en más de cinco millones de euros, mientras el sector aún espera un posicionamiento al respecto de un Ministerio de Fomento que ni está, ni se le espera.

También Aecoc se suma a la indignación y comparten el sentir y malestar de los transportistas “ante una situación de la que las empresas cargadoras  también somos víctimas”.