Autopista de peaje R5 en Madrid

Autopista de peaje R-5 en Madrid

Las cuatro autopistas radiales de Madrid, actualmente en quiebra, suman una deuda financiera de 1.660,9 millones de euros, lo que supone el 44,7% del pasivo total de las nueve vías en problemas.

El grueso del endeudamiento de las radiales, un 86%, lo soportan entidades financieras españolas, y sólo 520 millones está en manos de la banca extranjera.

El conjunto de las nueve autopistas de peaje en concurso de acreedores cuentan con una deuda financiera de unos 3.700 millones de euros, de la que casi una tercera parte (el 32%) está distribuida entre bancos foráneos.

Sobre estos importes, se ha planteado realizar la quita del 50% que contempla para la deuda de las autopistas el plan de rescate de estas vías diseñado por el Gobierno.

Este proyecto pasa por constituir una sociedad pública de autopistas con las nueve vías en problemas, tras realizar previamente una quita del 50% en la deuda que tienen frente a los bancos y frente a las constructoras.

Además, el pasivo financiero de 2.400 millones de euros y el de 240 millones con constructoras que resultará tras la quita se titulizarán para convertirse en un bono a treinta años con una rentabilidad inicial del 1% con posibilidad de elevarla hasta el 4% en función de determinados supuestos.

Banca acreedora de las radiales

Los principales bancos acreedores de las nueve autopistas en quiebra son Bankia, con un pasivo de unos 435 millones de euros, Banco Sabadell (unos 345 millones), el Santander (295 millones), CaixaBank (270 millones) y el ICO (unos 260 millones).

En el caso de las radiales de Madrid, la R-4 tiene como primeras entidades acreedoras a BBVA (60 millones), Santander (53 millones), Sabadell y Barclays, con unos 47 millones de euros cada uno.

Respecto a la concesionaria de la R-3 y la R-5, las entidades a las que mayores importes adeuda son Bankia (128 millones), el ICO (unos 71 millones), ING (63 millones) y Sabadell (27 millones).

A este respecto, la R-2 debe unos 100 millones a Bankia, unos 59 millones a Banco Sabadell, 40 millones a CaixaBank, y 29 millones al ICO.

La banca acreedora de estas autopistas ve la solución dibujada por el Gobierno como «la menos mala» frente a la alternativa de la liquidación de las vías.

La quita de deuda que el Estado plantea tendría un «impacto neutro» en las cuentas de las entidades acreedoras de las vías, dado que ya tienen este pasivo provisionado.

No obstante, solicitan al Gobierno mayores garantías para el bono que recibirían por el importe de deuda que les resta tras la quita, y que estos títulos tengan una rentabilidad «mínima» del 4%.