La patronal Adigital ha elaborado un análisis del impacto económico de una potencial laboralización de repartidores en España.

A partir del caso de Ginebra, donde, desde el pasado 1 de septiembre, no se permite a los trabajadores autónomos operar a través de plataformas de reparto de comida a domicilio, la organización empresarial estima que se ha producido una drástica reducción del mercado del reparto a domicilio en la ciudad helvética.

En su traslación a España, el análisis concluye que, de los 30.000 repartidores que actualmente operan a través de plataformas de delivery en el país, un 76% perderían su fuente de ingresos a causa de la desaparición del servicio en ciudades de menos de 100.000 habitantes y la reducción de horarios en el resto de ciudades, con lo que 23.000 verían en riesgo sus puestos de trabajo.

De igual modo, el trabajo también estima que durante los doce meses siguientes a una transición al modelo de flotas se perderían más de 250 millones de euros de ingresos adicionales para los restaurantes.

Según Adigital, el mercado español de reparto domiciliario genera actualmente 40 millones de pedidos anuales, con valor total de mercado cercano a los 1.000 millones de euros.

Con el fin, según la patronal de «encontrar una solución que permita seguir creando oportunidades económicas para miles de trabajadores autónomos en España y que siga generando ingresos adicionales a los restaurantes en un momento en el que el delivery cumple un rol esencial para el sector”, en las próximas semanas, las plataformas de envíos a domicilio presentarán una propuesta de regulación para que pueda ser debatida en la mesa del diálogo social.