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Los dos edificios estarán conectados por una misma playa de maniobras capaz de acoger megacamiones.

La escasez de suelo y, consecuentemente (el mercado manda) el alto precio del terreno, existente en diversas zonas de alta actividad logística en todo el mundo ha forzado la evolución hacia plataformas que utilizan diversos niveles para aprovechar al máximo la capacidad de almacenamiento del poco espacio disponible.

Diversos expertos habían vaticinado que esta tendencia llegaría a España antes que después y esta misma semana Goodman ha dado a conocer el proyecto que lleva a cabo para DSV en el municipio barcelonés de Molins de Reis, consistente en dos edificios conectados.

Uno de ellos es una nave de 14.000 m² de superficie para actividades de cross-docking, equipada con más de 110 muelles de carga y otro de carga lateral, con lo que DSV Road podrá acoger la operativa de 150 camiones diarios, con la intención de que las obras estén terminadas el próximo mes de diciembre.

Mientras, el segundo edificio multinivel, cuya finalización está prevista para abril de 2020, contará con 32.000 m² para DSV Solutions, una altura libre de 10,50 metros y una capacidad de carga de hasta cinco toneladas por metro cuadrado.

De igual modo, el proyecto también incluye una amplia zona de maniobras especialmente diseñada para megacamiones de hasta 50 metros y que dará servicio tanto las instalaciones de cross-docking como a la plataforma mutinivel.

Además, ambos edificios incorporarán un sistema de gestión del edificio que permitirá controlar y gestionar con facilidad los consumos de energía, electricidad y agua, además de iluminación LED y estaciones de carga eléctrica para vehículos, que permitirán a Goodman solicitar el certificado Breeam Very Good para estas instalaciones, el octavo desarrollo de la compañía en Barcelona.