La flota controlada por armadores españoles suma a primeros de año 218 buques con 5.044.994 GT y 4.673.555 tpm, con lo que, gracias a la incorporación de varios buques de gran porte, petroleros y metaneros, ha crecido un 12,5% anual en GT y un 17,1% en el tpm, pese a que por unidades se han perdido dos embarcaciones.

Así mismo, al inicio de 2020, el tonelaje medio de la flota española es de 23.142 GT, lo que indica que ha evolucionado desde 1986 a un menor número de buques, pero de mayor porte.

Con mayor detalle, la parte de flota controlada por armadores españoles bajo pabellón español descendió en cinco unidades, hasta alcanzar un total de 110 buques, aunque, al mismo tiempo, ha aumentado sus GT en un 9,3% gracias a la incorporación de dos metaneros de gran porte en 2019.

Así mismo, la parte de flota controlada bajo pabellones extranjeros totaliza 105 buques, tres más que hace un año, con un incremento en paralelo de sus GT en un 15,4% gracias a la incorporación, entre otros, de dos petroleros suezmax.

Durante 2019, se han sumado a la flota controlada once buques de nueva construcción, que sumaban algo más de 595.000 GT y suponen una inversión de unos 849 millones de euros.

Gracias a estas nuevas incorporaciones, combinadas con la baja de algunas unidades más antiguas, la edad media de la flota controlada descendió hasta los 15,7 años, frente a los 16,8 años que se registraban al arranque de 2019.

De igual manera, la edad media de la flota controlada bajo pabellón español se redujo de 15,5 años a 15 años entre 2019 y 2020.