La compañía  ha obtenido un beneficio neto de 469 millones de dólares entre julio y septiembre (0,48 dólares por acción), frente a los 1.072 millones del mismo período de 2011 (1,09 dólares por acción), lo que ha supuesto una caída de su beneficio neto del 56% durante el tercer trimestre del año, aunque las cifras se situaron en línea con lo vaticinado por los analistas financieros.

En los nueve primeros meses del año 2012, la empresa ha alcanzado un beneficio de 2.555 millones, lo que ha supuesto un 17% menos que los 3.079 millones de 2011. A pesar de ello, los ingresos totales desde el inicio del año crecieron un 1,6 % hasta alcanzar los 29.566 millones.

El consejero delegado de la empresa, Scott Davis, ha achacado el descenso a la «ralentización del comercio mundial y al cambio en la dinámica del mercado».  Davis también señaló como causas la reducción en el volumen de los envíos desde Asia y el progresivo trasvase de muchos clientes a opciones más baratas de transporte, lo que en su conjunto afecta a los ingresos de la empresa.

A pesar del fuerte descenso de beneficios, las cifras de UPS han coincidido con las previsiones de los analistas, lo que ha propiciado que las acciones de la empresa hayan subido hoy un 3,26 % al inicio de la sesión en Wall Street. Desde principios de año, los títulos de UPS han subido un 0,96 %.