Camiones en puerto Bilbao, cargando contenedores en terminal

La logística y el transporte pasan desapercibidos en los programas electorales de los principales partidos nacionales.

Como en cada cita electoral, los partidos políticos en liza han hecho públicos sus programas electorales, esos documentos que deberían vincularles con sus electores, pero que las más de las veces quedan en papel mojado y olvidados.

Un vistazo a estos contratos que suscriben las formaciones con sus votantes confirma que, como ya pasó en el debate a cinco de este pasado lunes, al transporte ni está ni se le espera, lo que certifica nuevamente la «desilusión» de la que habla CETM y que es extensible a todo un sector que se siente ninguneado.

Pese a que «el mal de muchos es consuelo de tontos«, también conviene decir que los políticos, todos ellos, no solo se han olvidado del transporte, sino también de los principales problemas y retos de futuro de este país que, en el mejor de los casos, han tratado de soslayo y con desgana ignorante, en medio de debates superficiales que más parecen cortinas de humo con las que esconder carencias aquí y allá a base de frases hechas y vacíos de contenido.

El vacío de los programas electorales

Por poner varios casos prácticos que afectan al transporte, el programa del PSOE solo menciona que se impulsará una Ley de Movilidad Sostenible y financiación del transporte público, al tiempo que se cita al transporte ferroviario para aclarar que «cohesiona nuestro país y facilita la movilidad de las personas», al tiempo que, según asegura, «contamina menos«.

En cuanto al programa del PP, anuncia un Plan Nacional de Infraestructuras y Transportes Prioritarios 2020-2030 que aspira a «convertir a España en el principal punto internacional de intercambio y centro de distribución de pasajeros y mercancías», para después seguir indicando que se impulsará el «desarrollo portuario y conectaremos intermodalmente para potenciar el transporte de mercancías con el fin de hacer de nuestros puertos la vía de entrada en Europa de los grandes productores mundiales y seguir siendo un país de referencia para el turismo de cruceros».

Ciudadanos, a su vez, propone un Pacto de Estado por los Transportes y la Movilidad Sostenible, al tiempo que anuncia que fortalecerá los corredores de transporte estratégicos, en especial los grandes ejes terrestres (Corredor Mediterráneo, Atlántico y Central) y las Autopistas del Mar, favoreciendo la intermodalidad y la complementariedad, al tiempo que trabajará para descarbonizar el transporte, impulsando el transporte de mercancías por ferrocarril.

Unidas Podemos apuesta por convertir al modo ferroviario en «el sistema prioritario en la vertebración del territorio» con inversiones estratégicas y, de igual modo, pretende agilizar el reconocimiento de la posibilidad de jubilarse antes de los 65 años sin penalización para trabajadores de sectores especialmente duros y precarios, como la estiba y el transporte en carretera, entre otros.

Por último, Vox apenas se refiere al transporte, sino para mencionar que tiene la intención de combatir la desigualdad de infraestructuras existente entre el medio rural y el urbano, sin más.

Sobrecoge la sensación de ‘dejá vu’ y de falta de interés, por un sector que representa nada menos que el 8% del PIB y que es el responsable de que cada mañana llegue a nuestras casas y a nuestras empresas, todo aquello que se necesita para la actividad diaria de este país.