La inversión que el sector marítimo deberá llevar a cabo en los próximos años, para hacer frente a los últimos requisitos medioambientales ascenderá a 500.000 millones de dólares (470.000 millones de euros).

Así lo revela un estudio realizado recientemente por la Cámara Internacional de Navegación (ICS), que ha sido presentado este 7 de abril en Nueva York a la Organización de Naciones Unidas (ONU), en un evento enmarcado en el proceso consultivo que el organismo internacional lleva a cabo para elaborar la Ley del Mar. 

En este contexto, desde la ICS han hecho un llamamiento a los reguladores y gobiernos para que tengan en cuenta aspectos económicos de la industria y el sector a la hora de elaborar nuevas normas.

La petición se fundamenta en que esta cuestión «no se tuvo del todo en cuenta cuando se adoptaron anteriores medidas», según han afirmado durante la presentación, desde la que también han hecho hincapié en la eficacia de la regulación internacional, establecida por la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para alcanzar las metas de la ONU sobre el desarrollo sostenible.

También han instado a la OMI para llevar a cabo un «análisis de costo-beneficio pleno y adecuado de todas las nuevas propuestas de regulación futuras» ya que, dado el estado actual del sector, temen que el elevado gasto que los operadores deben afrontar no se vea compensado con la escasa demanda que experimenta algunos segmentos del sector.

Así, el sector marítimo no será capaz de llevar a cabo las inversiones en desarrollo medioambiental buscadas en beneficio de la sociedad a no ser que la industria sea comercialmente viable, afirman.