Tras llevar a cabo más de cincuenta actuaciones de todo tipo en diferentes zonas del país durante la primera mitad de 2021, los sindicatos de Correos inician ahora una segunda fase de movilizaciones para demandar los que denominan un «modelo postal público alternativo».

Con este calendario, los representantes sindicales del operador postal público protestan contra lo que consideran «modelo de desguace» impuesto por la actual dirección de la empresa estatal, así como contra lo que defienden como una debilitación del servicio postal que está llevando a cabo el Gobierno y que, según Comisiones Obreras y UGT, implica debilitar al país y plantear una salida injusta de la crisis sanitaria.

Frente a ello, ambos sindicatos reclaman «financiación suficiente y estable del servicio postal universal», que cifran en 220 millones de euros, el doble de los 110 asignados en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado.

Así mismo, las dos centrales sindicales abogan por convetir al operador postal en una «empresa pública estratégica, moderna, eficiente y competitiva, cuyo eje central sea la matriz, no las filiales, con un verdadero plan estratégico que incluya un potente plan de inversiones».

Además, Comisiones Obreras y UGT también piden incrementos salariales de más de un 2% y limitar la contratación a tiempo parcial, con el objetivo de colocars en el 8% de eventualidad.