Correos estima que el pasado 2020 ha tenido unas pérdidas de entre 300 y 400 millones de euros, así como a previsiones de 634 millones de euros en 2023, a tenor de lo que reflejan los sindicatos del operador postal público a partir de un documento remitido por la propia compañía.

A la vista de esta situación, Comisiones Obreras y UGT han pedido formalmente a la Sepi el rescate de la empresa pública en su condición de propietaria de Correos.

Así mismo, las centrales sindicales también solicitan que Correos sea considerada como una de las empresas estratégicas a rescatar, ya que, a su juicio, juega un papel «clave para la reconstrucción del tejido productivo y para la vertebración social del país».

Los representantes de los trabajadores de Correos afirman que «sería un error estratégico” dejar fuera al operador postal público de las ayudas recogidas en el plan de reconstrucción tras la pandemia, toda vez que la compañía es, según su opinión, «una de las empresas estratégicas que más ha sufrido los efectos de la pandemia, por el desplome de volumen de envíos consecuencia del descenso de la actividad».

Finalmente, los sindicatos apuntan «el fracaso del modelo de gestión», que, a tenor de su criterio, «está llevando a Correos a un agujero histórico que, en absoluto, se puede justificar con la pandemia» y piden a la Sepi que «reconduzca el modelo de gestión», «para evitar que Correos camine hacia una quiebra con consecuencias irreversibles, en el terreno laboral y en el social».