El grupo automovilístico Nissan ha confirmado este jueves al Gobierno el cierre de las plantas que tiene en Barcelona, en la Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca, en las que trabajan cerca de 3.000 personas, además de los más de mil trabajadores de subcontratas que trabajan dentro de las instalaciones de Nissan.

Fuentes del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo habían asegurado no tener en el día de ayer comunicación oficial de Nissan sobre el futuro de su planta en Barcelona, pero como finalmente se ha confirmado, los peores augurios para el futuro de la presencia del fabricante se han aclarado este jueves.

El fabricante ha confirmado en un comunicado la estrategia de la compañía  para los próximos tres años , que incluye la reestructuración de sus operaciones industriales en España, que pasan por el cierre de la planta en Zona Franca y las de Montcada y Sant Andreu a partir de diciembre de 2020.

Una estrategia que contempla un recorte en los gastos de más de 2.000 millones de euros  así como de la capacidad de producción de la alianza Renault, Nissan y Mitsubishi, a nivel global que supondrá de la asunción por parte de Renault de la fabricación de los modelos de las tres marcas para el mercado europeo.

Las operaciones de Nissan en Ávila y Cantabria, así como las operaciones de ventas y marketing de Nissan Iberia en España, no se verán afectadas por el anuncio de hoy. En cuanto al mercado español, Nissan Iberia mantiene sus operaciones comerciales junto a la amplia red de concesionarios de la marca en el país, para seguir atendiendo las necesidades de sus clientes con una gama que incluye también los vehículos comerciales.

Los trabajadores de Nissan que se mantenían en huelga desde el pasado 4 de mayo, al conocerse el cierre definitivo de la planta, han intensificado las protestas que mantienen cortada la C-17 a la altura de Montcada i Reixac.

El proceso de consultas que ahora comienza será pilotado desde Nissan por Frank Torres, vicepresidente ejecutivo de Nissan para Rusia, función que se añadirá a sus responsabilidades actuales en dicho mercado. En paralelo, mientras dure el proceso, también asumirá la responsabilidad de todas las operaciones industriales de Nissan en España.

El cierre de la planta de Barcelona abre la puerta a una crisis industrial de dimensiones considerables justo en el momento en el que la industria nacional de automoción intenta recuperar el puls0, tras el parón total de la actividad con el estado de alarma y con un horizonte de importante aumento del paro y caída del PIB nacional preocupante.