Ante las dificultades experimentadas por algunos de sus clientes alrededor del mundo, especialmente del sector del gas, para instalar puntos de repostaje para sus clientes en un corto espacio de tiempo, debido a los procesos burocráticos, los permisos de construcción y las obras requeridas, la portuguesa PRF ha desarrollado una nueva estación móvil de repostaje de GNL.

Se llama Moov y es una estación de GNL con las mismas características técnicas que un punto de repostaje estándar, pero con todos los componentes instalados en un semirremolque, que le permite despalzarse a los puntos donde se requiere.

Por tanto, además de evitar lidiar con complejos trabajos de obra, la instalación es mucho más sencilla, pudiendo utilizarse diferentes configuraciones en función de las necesidades del cliente final.

Esto es posible debido a que Moov utiliza una tubería flexible y enchufes eléctricos de conexión rápida, que garantizan una instalación completa en menos de dos horas. La solución, que se caracteriza por su gran versatilidad y operatividad, con el fin de ayudar a sus clientes a ampliar sus negocios.