Nueva gama antideflagrante de Linde

Para cubrir estas exigencias, Linde Material Handling (Linde MH) ha incorporado nuevos modelos a su amplia gama de carretillas antideflagrantes: la transpaleta eléctrica Linde T20 EX, el apilador compacto Linde L12 EXi, la transpaleta manual Linde M25 EX y las carretillas eléctricas Linde E20 a E35.

La transpaleta eléctrica Linde T20 EX tiene capacidad de carga de 2.000 kg, puede emplearse en espacios reducidos -como el interior de los camiones-, y en el transporte en trayectos cortos o para maniobras de reubicación. Por su parte, el apilador compacto Linde L12 EXi, tiene capacidad para 1.200 kg y puede utilizarse para el transporte de palets, en almacenaje y recuperación de mercancías o en trayectos de corta o media distancia.

Sus motores de traslación y elevación han sido concebidos en origen en versión antideflagrante y su sistema electrónico está encapsulado dentro de una carcasa Ex para evitar la penetración de polvo y suciedad, cumpliendo de esta forma con todos los requisitos de seguridad.

Ambos modelos pueden emplearse en las zonas clasificadas 1 y 2 con presencia de gases y vapores, y particularmente en ámbitos de aplicación con presencia de hidrógeno, así como para las zonas 21 y 22, con riesgo de explosión de polvo inflamable.

Por su parte la transpaleta manual Linde M25 EX, con capacidad para 2.500 kg, en su versión estándar está equipada con horquillas y bajos recubiertos de acero inoxidable, así como con ruedas de carga eléctricamente conductoras. Esta transpaleta ha sido diseñada para las zonas 1 y 2 (gases y vapores) y para las zonas 21 y 22 (polvo inflamable). Además, Linde dispone de una versión especial que puede emplearse incluso en atmósferas con presencia de hidrógeno o acetileno (grupo de explosión IIC), este último es un gas incoloro altamente explosivo en combinación con aire u oxígeno.

Por último, para los nuevos modelos antideflagrantes de las carretillas eléctricas Linde E20 a E35, se ha utilizado una nueva generación del sistema de detección de presencia de gas de Linde, que se puede calibrar a través de una unidad separada de fácil acceso. Esto representa un importante ahorro de tiempo, porque ya no hay necesidad de abrir la envolvente antideflagrante, que alberga los componentes eléctricos centrales.

Todas estas versiones antideflagrantes cuentan con las mismas prestaciones que los modelos convencionales en términos de potencia y diseño. Los componentes antideflagrantes han sido adaptados sin limitar el confort y la ergonomía de estos vehículos por lo que se consigue la misma productividad, agilidad y sencillez de manejo para las más diversas aplicaciones.