Transportes Carrasco ha abierto en sus instalaciones en el municipio madrileño de Velilla de San Antonio, una gasinera para uso propio y también abierta al público.

Esta nueva estación de servicio dispone de un depósito de 80 m³ de 18 bar de presión, con un surtidor de GNL para camiones y vehículos pesados, al que se podrá acceder  todos los días del año, en horario continuo y que permite realizar los pagos con tarjetas de crédito.

Esta nueva gasinera, cuya instalación ha contado con la participación del grupo Ham, se incorpora a la red conformada por un total de 80 estaciones de servicio de GNC y GNL, localizadas al pie de las principales rutas nacionales y europeas, de tal modo que permiten cubrir distancias de hasta 1.600 km sin necesidad de repostar.

El GNL es una alternativa real, limpia y segura, a los combustibles fósiles, con el que se ayuda a reducir el efecto invernadero sobre el medioambiente, debido a la reducción de emisiones contaminantes respecto a otros combustibles. El gas natural licuado reduce en un 95% las partículas finas, en un 35% los óxidos de nitrógeno y en un 15% la emisión de CO2, dando lugar a una mayor calidad del aire.

Los vehículos propulsados por GNL consiguen reducir el ruido de sus motores en un 50%, y un ahorro de entre el 30 y el 50%, gracias a los actuales precios respecto a otros combustibles. Además disponen de la etiqueta ECO de la DGT, que permiten acceder a las ciudades en episodios de alta contaminación, así como incentivos fiscales y descuentos, en función de las diferentes comunidades autónomas.