Scania acaba de abrir una nueva línea de imprimación en su fábrica de cabinas en Oskarshamn, en Suecia, con el que el fabricante espera aumentar su capacidad de producción de 60.000 a 80.000 cabinas al año. La inversión ha sido de cerca de 400 millones de coronas suecas (alrededor de 42.000 millones de euros).

La pintura en polvo es un método con un impacto ambiental menor al no utilizar disolventes. Este método lleva utilizándose en la planta de Oskarshamn alrededor de 20 años, y sido objeto de un proceso de mejora contínua desde entonces. Así con el nuevo taller de pintura, se espera que sólo se pierda un 2% de polvo.

El nuevo edificio de imprimación comprende un total de cinco plantas con una superficie total de 5.000 m². En las instalaciones de producción, las cabinas son pre-tratadas a través de un desengrasante alcalino y un aclarado. Después se aplica un proceso de fosfatado, un nuevo aclarado, secado, y se procede a aplicar el polvo para dejarlo finalmente secar.

La construcción de este taller comenzó en agosto de 2012; casi dos años después, en septiembre de 2014, se realizó la puesta a punto de la maquinaria y se iniciaron las operaciones de pintura.

Las cabinas que se producen en Oskarshamn son enviadas a otras tres fábricas europeas de Scania para el montaje final, que se realiza en Suecia, los Países Bajos y Francia. La planta cuenta con 2.000 empleados, que se distribuyen en cinco talleres diferentes especializados en el estampado de metales, construcción del chasis, imprimación, pintura y montaje final.