Royal Mail, la matriz de la paquetera GLS, ha llevado a cabo nuevas pruebas para el uso de drones para entregas de paquetería en territorios remotos.

En concreto, el operador postal británico ha realizado servicios de envío de equipos sanitarios de protección, pruebas de detección de covid y correo, con una aeronave no tripulada y controlada en remoto sin visión directa del aparato con las islas Sorlingas, al oeste de Cornualles, en una distancia de más de cien kilómetros.

El proyecto implica el traslado desde Gran Bretaña a este pequeño archipiélago en un dron bimotor capaz de transportar hasta 100 kg de correo que aterriza en un aeropuerto local para, desde allí, mover en un dron más pequeño los artículos a varios puntos de entrega en todas las islas.

Si la prueba tiene éxito, Royal Mail considerará el uso de estos dispositivos para mejorar sus servicios de reparto en zonas remotas en todo el Reino Unido.

Este nuevo ensayo complementa el que llevó a cabo el operador postal durante el pasado mes de diciembre en la Isla de Mull, en Escocia. En los próximos meses, se llevará a cabo una consulta con los residentes sobre el uso de drones para entregar a las comunidades rurales de la isla.

Por otra parte, Royal Mail quiere determinar el ahorro de combustible y la reducción de emisiones que pueden generar las operaciones con drones.