Pese a la actual situación de incertidumbre, siguen produciéndose movimientos empresariales entre las navieras a escala internacional.

El último de ellos se ha dado en la zona del Pacífico sur y es el anuncio de la adquisición de Pacific Direct Line por Neptune Pacific, operación que se produce dentro del seno del mismo grupo naviero, cuya matriz es Pacific International Lines.

El movimiento supondrá una mejora para la red de Neptune en Melanesia y Polinesia, así como la incorporación de una nueva línea a Micronesia y a los territorios franceses en el Pacífico, lo que, a su vez, mejorará la conectividad global de estos archipiélagos a través de sus enlaces a través de Nueva Zelanda y Fiji.

Así mismo, la operación también permitirá ofrecer servicios de transporte marítimo de contenedores con tiempos de tránsito fijos a tarifas competitivas.

Tras la incorporación de Pacific Direct Line, Neptune Pacific contará con con una flota de nueve portacontenedores dedicados de manera íntegra al transporte de mercancía contenerizada entre las islas del Océano Pacífico, así como con una plantilla de 800 trabajadores que ofrecen servicios logísticos.

La matriz de ambas compañías, Pacific International Lines, por su parte, dispone de una flota total de cerca de 150 portacontenedores, graneleros y buques multipropósito que ofrecen servicios a 500 destinos en más de 90 países de todo el mundo.