La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros, CLIA, ha celebrado un webinar bajo el título de ‘Cruceros en España: hacia una recuperación segura‘.

En él, ha participado el director de la Asociación en España, Alfredo Serrano, que recordado cómo en marzo de 2020 se cancelaron voluntariamente estas operativas para anteponer la salud de las personas y evitar los contagios.

La lucha no ha terminado y la industria sigue apoyando los esfuerzos de los gobiernos de todo el mundo para la contención del Covid-19, pero el sector ya está perfectamente preparado para un retorno gradual de las operaciones, incorporando todo lo aprendido y siguiendo las pautas de expertos médicos y científicos.

En algunas zonas de europa, Asia y el Pacífico Sur, se reanudaron gradualmente las operaciones en el mes de julio cumpliendo con estrictos protocolos y con el apoyo de las autoridades locales y regionales, con un total de 350.000 viajeros.

Sin embargo, en España de momento solamente se han retomado en Canarias, donde han los cruceros han vuelto a navegar en noviembre. Actualmente, ya hay conversaciones con otras regiones para poder replicar el mismo modelo, y con el Gobierno para levantar las prohibiciones y sustituirlas por las correspondientes medidas de prevención.

En este sentido, Serrano ha alertado de que España podría perder su posición actual como destino en beneficio de otros mercados, como Italia, Grecia, Croacia o Malta. Algunas navieras que ya tenían sus buques preparados para operar en el Mediterráneo Occidental han tenido que cambiar ya sus itinerarios.

No obstante, desde la Asociación quieren hacer constar que el sector es clave para la economía española, pues genera 50.000 puestos de trabajo y 6.000 millones de facturación.

Nuevas medidas

Entre las medidas que defiende CLIA para volver a recuperar esta actividad, destaca el incremento del personal médico a bordo, los equipos de diagnóstico y de protección, así como los controles diarios de temperatura al personal y la tripulación de los buques.

Igualmente, si es preciso pasar una cuarentena en el buque, será necesario proporcionar apoyo psicológico. Asimismo, se cuenta con entidades de apoyo en tierra para atender las consultas y aspectos relacionados con la gestión de casos de Covid-19.

En lo que se refiere a los clientes, se debe garantizar una comunicación constante desde el momento de la reserva, favorecer las llegadas y salidas escalonadas, y exigir una declaración sanitaria y un test negativo antes del embarque.

También se mantendrá localizados a los pasajeros durante al menos 30 días tras el embarque, y se impondrán medidas de distanciamiento social y el uso de mascarillas en los cruceros, cumpliendo además con todos los protocolos y normativas locales en las escalas.

Todas las medidas impuestas se evaluarán continuamente en relación con el avance de la pandemia, teniendo siempre en cuenta que el regreso de los cruceros es vital para la recuperación económica mundial. Así, se exigirá confirmación explícita a las compañías de que se está siguiendo el protocolo, a lo que se añadirán las auditorías de las sociedades de clasificación.