Cadenadesuministro.es (CdS):  En el plano político, bajo su presidencia CETM ha tenido duros encuentroscon los Gobiernos tanto del PP como del PSOE… 

Marcos Montero (MM):  Haciendo una política de representación y de gestión empresarial siempre he procurado llevarme bien con el poder político legalmente establecido. Incluso desde un punto de vista egoísta  para defender bien los intereses de esta casa hay que estar bien con el  poder político.

Pero llegó un momento en que la política para mí dejó de contar para defender los intereses de mi organización. Evidentemente yo no puedo renunciar a mis creencias ideológicas pero no tengo dogmas de fe. En el aspecto político prefiero hablar de personas en lugar de siglas.

Por ejemplo, con Magdalena Álvarez, que fue una ministra muy cuestionada por muchos, tuve una perfecta sintonía mientras que con José Blanco reconozco tuve más complicaciones para entendernos.

Con la actual ministra Ana Pastor la relación es impecable, a pesar de los muchos conflictos que tenemos abiertos dentro del sector en estos momentos, pero reconozco que es una ministra que se preocupa por nuestro sector.

(CdS):  Pero el último problema con el céntimo sanitario, ¿no ha tensado mucho la relación con la actual administración?

(MM):  El conflicto del céntimo sanitario se ha podido solucionar gracias a la unión que ha habido en el seno del CNTC, con doce asociaciones de transportistas todos a una, y con la excepción de aquellas que no les importa nada el transporte por carretera, es decir, Feteia y Uno, asociaciones que no tienen camiones.

Como se dijo, el fin de la huelga no era hacer daño al país sino corregir una injusticia que se hacía al sector transporte. La presión, el dialogo y tener razón da mucha fuerza. Creo que en la mejor solución del conflicto influyó dos momentos claves.

El primero fue el 16 de octubre cuando yo aviso a la ministra de Fomento y a la secretaria General de Transportes que un paro en el transporte puede tener consecuencias incalculables para la economía española, no digo más pero ahí queda todo y ambas toman buena nota.

Es verdad que Hacienda no conoce nuestro sector, son gente más dogmática y lleno de juristas no acostumbrados a negociar con nosotros.

De izda a dcha: Marcos Montero, presidente de CETM, y Ovidio de la Roza, presidente de Conetrans y del CNTC

Para Marcos Montero, el fin de la huelga era el de corregir una injusticia.

El segundo momento es cuando el CNTC convoca el paro y al día siguiente la Asamblea de Conetrans logra convocar a más de 40 medios de comunicación en CETM, que nos ayuda a hacer una presión enorme.

(CdS):  ¿Se hubiera celebrado realmente el paro?

(MM):  Es evidente que voluntad por parte de las empresas transportistas no había pero obligación de parar sí, porque era un hecho justificado. Qué hubiera realmente pasado el lunes 17 es ahora mismo una entelequia.

Lo que está claro es que un paro se convoca de forma fácil pero lo difícil es salir sin que haya heridos. En todo caso, esto no era un paro al uso de bloquear carreteras o impedir el tráfico, sino que era un paro ordenado donde los camiones se quedan parados sin dar servicio tres días, sin que haya daños.

Comprendo que de haberse celebrado el paro algunos empresarios o transportistas autónomos se hubieran sentido presionados por sus clientes. Pero si hemos estado parados mucho tiempo por culpa de la crisis y nos hemos medio arruinado, ahora había que parar por necesidad y dignidad sectorial.

(CdS):  Volviendo a su marcha, ¿se puede decir ya públicamente que Ovidio de la Roza es el próximo presidente de CETM?

(MM):  Por estatutos puede ser cualquiera de los cuatro vicepresidentes, aunque reconozco que Ovidio de la Roza tiene muchas probabilidades de ser mi sucesor.

(CdS):  ¿Se marcha definitivamente o la figura de Marcos Montero es alargada y ejercerá algún tipo de tutela?

(MM):  Yo tengo experiencias del comportamiento que han tenido otros en la sombra para seguir dirigiendo sin los riesgos que entraña ser presidente.

Una vez que mi mandato acabe, acabará para todo. Yo no cogeré el teléfono para  bendecir o criticar decisiones del nuevo presidente.

Por lo tanto, tutela por mi parte no habrá, el nuevo presidente ejercerá con autonomía propia y lo único que deseo es que acierte en todo y no se equivoque en nada para que esta casa funcione bien en el periodo transitorio de dos años hasta que se convoquen nuevas elecciones.

Dejo claro que tras mi marcha, mi independencia de CETM será al cien por cien. Pero lo que no podré evitar es que mientras la salud me lo permita poder ayudar o colaborar en aquellos asuntos o temas que se me pida expresamente por la nueva organización de CETM.

Afortunadamente, la cabeza todavía me funciona bien y si puedo seguir ayudando a esta casa no dudaré en hacerlo siempre que se me pida.

(CdS):  Comenzó su mandato con una escisión en CETM, ¿pero se va con una posible integración que aquellas organizaciones que se fueron?.

(MM):  No lo sé, pero está claro que cualquier cosa que desde ese punto pueda contribuir para el éxito de esta casa lo daré con mucho gusto. En efecto, Marcos Basante ya está en el comité ejecutivo de CETM pero por el peso específico de Atradice, donde es vicepresidente, aunque fue decisión personal proponerle para el comité ejecutivo.

Reitero que el sector está muy dividido en multitud de asociaciones y la realidad es que tener más unión da más fuerza.

(CdS):  ¿Cómo ve el sector en este momento en que se va con la amenaza del ferrocarril para la carretera?

(MM):  El ferrocarril en un plazo medio nunca será un obstáculo para el transporte por carretera. La inercia que lleva el ferrocarril respecto a las mercancías no tiene visos, ni siquiera a largo plazo, de competidor para la carretera.

Marcos Montero en el stand de CETM en el SIL2014

"Me voy con la satisfacción de que el transporte de mercancías por carretera está mejor aunque le queda todavía un largo camino de recuperación".

No se está haciendo inversión en este medio para las mercancías, ese es el gran problema. Solo se invierte en gran velocidad. En mercancías lo que hace falta es poner en marcha la red convencional ferroviaria que está prácticamente abandonada, pasando un tren de pascuas a ramos. Hay una ruina de estructura ferroviaria para mercancías en España.

(CdS):  En el plano económico, el sector empieza a recuperar el terreno perdido…

(MM):  Me voy con la satisfacción de que el transporte de mercancías por carretera está mejor aunque le queda todavía un largo camino de recuperación. Después de seis años de crisis, con muchas empresas desaparecidas, especialmente pequeñas y autónomos pero también algunas grandes, hay futuro y esperanzas pero las secuelas son muchas.

Lo he dicho muchas veces, después de esta crisis económica pocas cosas van a seguir igual en el sector. Hay que avanzar hacia conceptos nuevos donde deberá primar la mejor gestión y la mejor calidad y acercamiento al cliente, aunque éste siempre paga poco.

(CdS):  En el aspecto social dentro del transporte, ¿qué tipo de relación debe primar?

(MM):  Esta crisis la hemos sufrido empresarios y trabajadores sin duda alguna. Estábamos acostumbrados a un mundo idílico, tal vez como efecto de la degeneración de la construcción, donde se negociaban convenios sin lógica ni sentido.

La crisis ha venido a centrar la situación y los trabajadores en la mayoría de los casos han sido consecuentes con una situación muy crítica donde lo que dependía era la vida de la empresa pero también la de su propia supervivencia.

Las empresas del sector deben apostar por la profesionalización y fidelización de los trabajadores y transportistas porque es la forma de conseguir el éxito de cara al cliente. Y profesionalizar el transporte está en contra de los contratos temporales y con bajas condiciones sociales.

(CdS):  ¿Y la relación con los clientes hacia dónde debe avanzar?

(MM):  La situación de abuso descarado de ciertos clientes de ir a buscar al mejor postor no tiene futuro. Con la crisis el precio ha sido el factor determinante para el cliente porque siempre había un transportista que se prestaba a ello y a tirar los precios. Pero si no se cobra lo justo por el servicio, la empresa o transportista autónomo prolonga su agonía y al final se muere igual.

Afortunadamente, percibo que determinados clientes, especialmente los que generan cargas en cantidad, empiezan a considerar el precio del transporte como algo importante pero no determinante, sino que también computan otros factores para elegir a su proveedor de transporte.

Tras la desaparición de 70.000 camiones y 28.000 empresas en España muchos clientes empiezan a preguntarse que si se afianza la recuperación económica quién les va a dar servicio. Muchos clientes empiezan a tomar determinadas cautelas y van hacia una concentración mayor en el transporte que le garantice el servicio.

(CdS):  Por último, ¿qué ‘mea culpa’ debe asumir el propio sector sobre su situación?

(MM):  Es verdad que se ha abusado excesivamente del autónomo. Mi vocación de empresario siempre fue tener tantos camiones como chóferes, pero ha sido una visión completamente errónea.

Es verdad que al cliente se le ha bajado el precio porque muchas empresas lo han traspasado al autónomo. Creo que volverá otra vez el ciclo de empresas con caras y ojos donde prime la inversión, el control y la gestión para poder dar el servicio ideal que el cliente exige.

La subcontratación siempre va a seguir existiendo pero creo que lo lógico será normalizarlo en un 75% de flota propia y un 25% de subcontratación, por lo menos ahora es esta mi visión empresarial.

(acceda en este enlace, a la primera parte de la entrevista a Marcos Montero)