Desde este jueves 19 de marzo, ha quedado restringido en Baleares el tráfico portuario y aeroportuario, pudiendo realizarse únicamente algunos trayectos autorizados para garantizar los desplazamientos por cuestiones de necesidad, la salida de turistas y el retorno de los baleares en el exterior.

La nueva Orden del Ministerio de Transportes, dictada para contener la epidemia del coronavirus, supone prácticamente el cierre del espacio aéreo y marítimo de las Islas. Con carácter general, quedan prohibidos todos los vuelos comerciales nacionales con Baleares y todos los vuelos privados, tanto nacionales como internacionales.

Como excepción, se permite como máximo un vuelo diario por compañía desde Madrid, Barcelona y Valencia hacia Palma, y un vuelo diario desde Barcelona y Madrid hacia Menorca e Ibiza. En cuanto a los trayectos interinsulares, se permitirá un vuelo diario por compañía en cada sentido entre las islas de Ibiza, Menorca y Mallorca.

En estos vuelos deberán cumplirse las restricciones impuestas por el Gobierno, de manera que no se podrán llenar completamente los aviones, sino que tendrán que volar a un tercio de su capacidad. Por otro lado, para la ‘operación retorno’ de los turistas que todavía están en Baleares, los aeropuertos deben procurar que no haya acumulaciones y habilitar zonas amplias para cribados.

Puertos de Baleares

Por otro lado, queda prohibido el desembarco de pasajeros en buques de línea regular y las entradas de embarcaciones de recreo en los puertos de las Islas. No obstante, en el caso de las navieras, se mantendrán tres trayectos diarios de ida y otros tres de vuelta entre Ibiza y Formentera.

En los puertos habrá controles de la Guardia Civil para comprobar si el viaje está justificado, pudiendo desembarcar en cualquier caso los conductores de camiones de mercancías, que tendrán que realizar el viaje en una cabina individual, asignada por la naviera y debidamente desinfectada. Además, se les deberá proporcionar manutención durante el trayecto.

Conviene señalar que en virtud de esta Orden Ministerial, la administración balear podrá realizar los controles sanitarios que estime oportunos en puertos y aeropuertos. Como norma general, no se comprobará la temperatura de los viajeros, pero los equipos consignados valorarán el estado de salud y decidirán en cada caso las medidas a adoptar.

Asimismo, se facilitará un folleto informativo sobre el Covid-19 a los pasajeros, que rellenarán una encuesta para el control de seguridad con sus datos y el motivo de su viaje.