A principios del tercer trimestre, en julio, CCOO anunció que llevaría a cabo movilizaciones tanto en Renfe como en Adif durante los siguientes meses a consecuencia de las condiciones laborales en ambas empresas, así como también por la entrada de nuevos operadores “sin existir garantías ni convenios” que protejan a los trabajadores.

De esta forma, los comités de empresa tanto de Renfe como de Adif, casi al completo, convocaron una movilización para el 31 de julio y el 1 de agosto con el objetivo concreto de protestar por los déficits de personal que a su juicio presentan las dos compañías ferroviarias. Esta huelga tuvo un seguimiento, según Adif, del 7% en su primer día.

El único sindicato que propuso “seguir en la línea de la negociación” fue UGT, que se acabaría descolgando de la huelga de Adif, y no convocaría a sus trabajadores a realizar paros en Renfe.

En cuanto a la liberalización del transporte ferroviario, a primeros de julio se publicó un informe de Competencia en el que se proponía que la unidad de alquiler de trenes se “separe de Renfe” con el objetivo de “reforzar” la credibilidad del sistema ante la liberalización del transporte de viajeros en tren, además de que se instaba a liberalizar otras vías, aparte del Corredor del Levante.

Sin embargo, en el acuerdo publicado en el BOE, se recogía que este proceso se haría de forma “ordenada y progresiva” y que la decisión de liberalizar este corredor se debe a que presenta “una mayor capacidad de captación de viajeros”.

Además, Competencia analizó la declaración sobre la red presentada por Adif, en donde se recogen características de la red ferroviaria, y recomendó a Fomento que implantase un sistema de incentivos para los cánones ferroviarios, comparando esta declaración con las declaraciones sobre la red de los principales administradores de infraestructuras europeos.

Apuesta por la intermodalidad

En septiembre, Fomento anunció que presentaría un paquete de proyectos «muy importantes» para obtener financiación comunitaria con el objetivo de fomentar la intermodalidad en el transporte, sobre todo a través del ferrocarril, las autopistas del mar y las bonificaciones a los transportistas de carretera que opten por las ayudas europeas.

En este sentido, la ministra encargada de la cartera de Fomento, Ana Pastor, consideró que «la intermodalidad es clave en el desarrollo de los corredores europeos», al igual que las AdM, ya que «no se puede dejar de lado el desarrollo de conexiones marítimas que complementen adecuadamente estos corredores».

Dársena Sur del puerto de Castellón

Dársena Sur del puerto de Castellón.

Como muestra de este compromiso, en septiembre se completó la construcción del nuevo acceso ferroviario Sur que conectará el puerto de Castellón con el Corredor Mediterráneo y que permitirá el movimiento de dos millones de toneladas de productos, provenientes tanto del polígono del Serrallo como de la Dársena Sur.

Por último, otra de las noticias destacadas del periodo fue el anuncio de Adif del lanzamiento de una nueva emisión de bonos de hasta 1.000 millones de euros, con el que buscaba financiación para la construcción de las líneas de Alta Velocidad y el mantenimiento de la red.